La reforma se publicó el 10 de junio de 2011. Con esta reforma en materia de derechos humanos se incorporan a la constitución todos los derechos de los tratados internacionales que México ha suscrito y ratificado. Establece la obligación de prevenir, investigar, sancionar y reparar sus violaciones por parte de todas las autoridades. Incluye el respeto a los derechos humanos en la educación, en la organización del sistema penitenciario, en la política exterior; el derecho de solicitar asilo en casos de persecución por motivos políticos, el reconocimiento de la condición de refugiado por razones humanitarias; la prohibición de celebrar tratados o convenios que afecten derechos humanos; la modificación del artículo 33 para reconocer el derecho de audiencia de las personas extranjeras que se pretenda expulsar del territorio nacional; el fortalecimiento de los organismos públicos de derechos humanos y las facultades expresas de la CNDH para ejercer acciones de inconstitucionalidad contra leyes federales, estatales y del Distrito Federal que vulneren derechos humanos reconocidos en los tratados internacionales.